He escrito varios artículos sobre cómo preparar el té; conviene que exponga mi comprensión al respecto.
1. Controlar la cantidad de té
La proporción té/agua
Primero aclaremos el concepto. Solo expongo mi entendimiento. Si difiere del de otros maestros y quieres aprender conmigo, te sugiero que me escuches.
Por ejemplo: supón que el gaiwan vacío pesa 100 g. Lleno de agua (hasta el nivel habitual de infusión, sin que rebose) pesa 220 g. Entonces la capacidad del gaiwan es 120 g (220-100, o pesar tarando). Recomiendo una proporción té/agua de 20, así que la cantidad de té será 6 g (120/20 = 6).
Lo más importante para controlar la cantidad de té es el hábito. He visto a muchos que vienen a aprender conmigo: cogen el té a puñados, sin báscula. Sin esa base, ¿cómo preparar un buen té y aprender bien? Se lo he dicho muchas veces; intentan cuidarse, pero si no se les recuerda expresamente, vuelven a coger a puñadas. La cantidad "a ojo" no sirve en la fase de aprendizaje.
Aprender té es un proceso de autodisciplina. El hábito es memoria muscular: hay que entrenar y exigirse con rigor.
Lectura ampliada
Yo prefiero infusiones más ligeras. La proporción té/agua según el té puede ajustarse así:
Crudo: 20
Maduro: 20
Blanco: 25
Negro: 25
Té viejo: 17
2. Controlar el tiempo de vertido
Para degustar
En una degustación normal, mis tiempos de vertido son:
- Primera infusión: lavado del té. Rápido, 2-3 segundos.
- Infusiones 2-5: rápido, unos 5 segundos.
- Infusiones 5-8: medio, unos 10 segundos.
- Infusiones 8-12: lento, unos 30 segundos.
- Agua final: desde 60 segundos; pasadas 20 infusiones, desde 2 minutos.
Este tiempo se cuenta desde que se vierte el agua, se tapa y se empieza a cronometrar.
Ajusta según tu gusto.
Algunos tés sueltan muy rápido, como los muy fragmentados: hay que acortar el vertido.
Otros, como las bolas de té (longzhu), admiten un lavado más largo; tras humedecerlas, espera a que se abran antes de infusionar.
Al empezar, puedes comprar un cronómetro para medir el tiempo.
Para probar tés
Una de mis tareas principales es probar tés. Comparto mi rutina, como referencia.
- Primera infusión: rápido, 2-3 segundos, lavado.
- Rápido, unos 5 segundos, dos infusiones: degustación normal.
- Infusión larga de 1 minuto: probar ese licor.
- Infusión larga de 3 minutos: normalmente no se bebe; se tira.
- Infusión larga de 5 minutos: no se bebe; se tira.
- Probar la primera del agua final, vertido a los 30 segundos.
- Vertido a un minuto: beber 2-3 del agua final.
La degustación normal prueba el sabor real del té.
Probar la infusión larga es usar una lupa: intensifica el sabor y revela las virtudes y defectos del té.
Probar el agua final sirve para ver la resistencia del té, cuándo se apaga el sabor, la ecología y la edad de los árboles.
Cuando voy a crear un té, sobre todo una mezcla, pruebo con gaiwan, tetera, hervor, destilación, e incluso dejándolo en infusión hasta el día siguiente: con todos los utensilios y todos los métodos, validando varias veces hasta que no haya problema.
Utillaje recomendado
Dos gaiwan, dos teteras (una grande y una pequeña), dos decantadores, una docena de tazas de cata, un hervidor, una báscula pequeña, una aguja de té, una cuchara de té y un armario desinfectante.
Con eso basta.
La tetera no necesita ser "una tetera por té": yo uso la misma para todos y nunca se mezclan sabores, con tal de lavarla bien cada vez.
Con estos utensilios normales es suficiente; no hace falta que sean de maestros ni hechos a mano (salvo que tengas exigencias o gustos especiales).
Resumen
Preparar té exige precisión y simplicidad: que no interfieran factores ajenos al té.
Comentarios (0)